¡Hola viajero! En este artículo voy a darte algunos consejos sobre cómo hacer fotos viajando y disfrutar al mismo tiempo. Puede parecer una tontería pero hay personas que pasan los viajes tan concentradas en sacar el mayor número de fotos posibles que, al final, no saben ni qué han visto.

Recuerdo una ocasión en la que viajé a París. Me encontraba en el Museo de Orsay con la intención de ver algunas de las obras de Van Gogh, que siempre me ha gustado. Llegué a “La noche estrellada” e intenté observar el cuadro tranquilamente. Digo intenté, porque a mi alrededor había muchos turistas turnándose para hacerse una foto junto al cuadro. Lo triste es que ni siquiera se paraban a admirarlo: Foto, comprobación de que salían bien en la foto y siguiente obra.

La mayoría de las veces, las fotos hechas a monumentos y otros paisajes, desde varios ángulos y de todas las formas posibles, acaban en una carpeta en el ordenador que rara vez se vuelve abrir. Y si la abres, normalmente es para ver las fotos que te interesan, donde salís tus amigos y tú.

Por eso te traigo algunos consejos para hacer fotos viajando, con el fin de ser más consciente de que estás en un lugar al que quizás no vuelvas y puedas así aprovechar más la experiencia.

En fotografía, menos es más

NO necesitas fotografiar absolutamente todo. Tampoco necesitas probar a nadie que has viajado. Cuanto más selecto/a seas con las fotografías que tomas, mejores resultados obtendrás y más disfrutarás del destino.

Si viajas en grupo, estableced una pauta sobre las fotos (sobre todo si viajas con ese amigo que tiene aspiraciones de modelo y necesita fotos en TODAS partes). Si viajas en solitario, tendrás más libertad a la hora de fotografiar y, sin duda, serás más selectivo.

Si la fotografía es tu pasión y al mismo tiempo logras disfrutar del viaje…

Entonces ¡adelante! Es más, sácale partido. Con las fotos de tu viaje puedes incluso obtener algunos beneficios vendiendo tus fotografías en agencias de microstock. Si no sabes de qué hablo puedes informarte aquí y empezar a rentabilizar tus fotografías de viaje.

No fotografíes aquello que puedes encontrar en internet

Viajar a Nueva York y hacer mil fotos al Empire State, para nunca volver a verlas, es algo que hace que te pierdas la experiencia del directo. Hay detalles que únicamente se perciben observando, dedicando tiempo a que las imágenes entren en tu retina y queden grabadas en tu cerebro. Además, ¿sabes la cantidad de fotos que puedes encontrar del edificio con una simple búsqueda en internet?

Te invito a hacer fotos desde una perspectiva diferente, si te apasiona la fotografía. Busca un significado, una imagen que hable y que tenga sentido para ti. Si no hay nada que llama realmente tu atención, mejor emplea tu tiempo en absorber todos los detalles a través de tus ojos.

Multitud intentando fotografiar al Toro de Wall Street en Nueva York

Fotos en museos

Aquí es importante recalcar algo: si no te gustan los museos o no hay obras que te interesen, mejor no vayas. No tienes que obligarte a ir al Museo del Louvre sólo porque es un clásico de París, y menos si es para intentar hacer una foto a la Mona Lisa desde lejos por la muchedumbre que la rodea. Hay mil fotos mejores en libros y buscadores de internet, y seguramente de mayor calidad.

Pide permiso para fotografiar

Hay lugares muy atractivos en los que la cultura es tan diferente que tenemos la necesidad de capturarlo. Esto me ocurrió, por ejemplo, en Marrakech, donde todo era tan colorido y tan distinto a lo que estoy acostumbrada. Es importante no olvidarse de pedir permiso para hacer fotos, sobre todo si sacas a personas. Recuerda que estás en un país distinto al tuyo y que lo que a ti te parece normal, quizás para ellos no lo es. Respetar es vital.

Utiliza un trípode para despreocuparte

Estando en Atacama, Chile, realicé una excursión al Valle de la Luna. Al final de la misma íbamos a presenciar el atardecer desde el Mirador del Coyote. Me dijeron que los colores que proyectaba el sol en el valle eran espectaculares y que merecía la pena vivir la experiencia. Obviamente, el atardecer dura unos minutos y no quería perdérmelo por estar haciendo fotos, así que, fijé los parámetros necesarios en la cámara y la dejé en el trípode, pudiendo hacer las fotos desde el móvil aprentándo un botón. De este modo, es posible hacer fotos viajando pudiendo centrarte en lo verdaderamente importante.


Como puedes ver, hacer fotos viajando y disfrutar al mismo tiempo no es sólo posible si no que es recomendable si quieres llevarte una buena experiencia.

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